Carta portulana del Mediterráneo
Mateo Prunes
Mallorca, 1563
53 x 98 cm. Ms. en colores sobre pergamino.
Madrid. Museo Naval. PM-1
Carta portulana firmada y datada: Matheus prunes in civitate maioricaru 1563 , en el cuell o del pergamino, como es habitual en esta escuela de cartografía. Encima de la firma, una bella imagen de la Virgen con el Niño, la cual sostiene una vara de azucenas. A la derecha de la firma aparece una nao con gavia y velacho y una carabela latina de tres palos. La carta está construída alrededor de una rosa de los vientos central al E. de Córcega y Cerdeña, rodeada por dieciseis nudos de vientos, algunos decorados con rosas. Al N. y S. Del portulano dos escalas de leguas en una filacteria. En el aspecto de la decoración hay que destacar las viñetas de doce ciudades portuarias con sus rasgos mas relevantes para ser reconocidas por los marineros desde el mar. Esta carta es una magnífica representación de la escuela mallorquina de cartografía medieval, establecida en Mallorca que era, en los siglos XIV y XV, un cruce de diversas culturas, árabe, judía, catalana e italiana y un centro del comercio mediterráneo de primer orden. El sustrato científico y matemático de esta cartografía lo habían proporcionado a finales del siglo XII las obras de Raimon LLull y Alfonso X el Sabio.
Las características formales de esta cartografía según Rey Pastor, son la toponimia en catalán, leyendas con informaciones útiles al comercio, ornamentación profusa de banderas, reyes, animales, perfiles de ciudades y barcos, como es el caso de ésta que comentamos, representaciones religiosas en la parte izquierda del pergamino al lado de la firma, cuando la tienen. También incluyen la representación orográfica del monte Atlas en forma de palmera, el mar Rojo siempre en ese color por influencia judía y los Alpes en forma de pata de ave.
El ámbito geográfico de esta cartografía portulana es el Mediterráneo, siendo como ya hemos dicho, una cartografía marítima, la primera que se puede considerar como tal. La zona cubierta se fue ampliando a los países bálticos, Mar Negro y Golfo Pérsico, gracias a las informaciones de las redes comerciales judías en estos lugares.
El autor es el iniciador de la dinastía de los Prunes que permaneció y firmó sus obras en la isla de Mallorca al producirse el éxodo de esta escuela en el siglo XVI a otros puertos del Mediterráneo. Mateo Prunes fue el más prolífico de su familia con una obra datada desde 1553 a 1599, que comprende 13 cartas náuticas. De las que sólo esta que comentamos se conserva en España. Le sigue por orden cronológico, Vicente Prunes, probablemente su hijo, con dos obras de 1597 y 1600 que se encuentran en la Hispanic Society de Nueva York y en el Museo Marítimo de Barcelona respectivamente. La dinastía de los Prunes se prolonga hasta más de la mitad del siglo XVII con Juan Bautista Prunes, Pere Joan y Miguel
Luisa Martín-Merás
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